Novak Djokovic, una de las figuras más influyentes del tenis mundial, expresó su deseo de que más jugadores se sumaran a la demanda antimonopolio presentada por la Asociación Profesional de Jugadores de Tenis (PTPA) contra las principales organizaciones del deporte. Durante una conferencia en el Abierto de Miami, el serbio explicó que no figura como demandante porque buscaba que otros atletas tomaran la iniciativa.
Un enfrentamiento con las grandes entidades del tenis
La demanda, interpuesta en tribunales de Nueva York, Bruselas y Londres, acusa a la ATP, la WTA, la Federación Internacional de Tenis y la Agencia de Integridad del Deporte de ejercer un “control total sobre el salario y las condiciones laborales de los jugadores”, calificándolos como un “cartel” dentro del tenis profesional.
Djokovic, un histórico defensor de los derechos de los jugadores, afirmó que su objetivo no es dividir el deporte, sino lograr mejores condiciones para los profesionales del circuito. “Siempre he luchado por una mejor representación e influencia de los jugadores, pero todavía no está donde debería estar”, comentó el 24 veces campeón de Grand Slam.
Reacciones divididas en el circuito
La PTPA afirmó haber recibido el respaldo de más de 250 jugadores, entre ellos Nick Kyrgios, Sorana Cirstea, Reilly Opelka y Nicole Melichar-Martínez. Sin embargo, no todos comparten esta postura. Carlos Alcaraz, número dos del mundo, aseguró que no fue informado sobre la demanda y manifestó su desacuerdo con algunos de sus términos.
Djokovic admitió que hay aspectos de la demanda con los que no concuerda completamente. “Es una situación de abogados a abogados. Hay cosas con las que estoy de acuerdo y otras con las que no. Algunas expresiones me parecieron bastante fuertes, pero confío en que el equipo legal sabe lo que hace”, explicó el serbio.
El conflicto legal promete generar un intenso debate en el tenis mundial mientras los jugadores buscan una mayor equidad en la estructura del deporte.